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sábado, 23 de marzo de 2013

Bebo Valdés

Ayer nos dejó el que quizás sea el mejor pianista cubano de jazz latino de todos los tiempos, Bebo Valdés murió el 22 de marzo de 2013, en Estocolmo a los 94 años de edad.
Su verdadero nombre era Ramón Emilio Valdés Amaro y nació el 9 de octubre de 1918 en Quivicán, un pequeño pueblo de guajiros y tierras rojas a 40 minutos de La Habana. Bebo llevaba la música en la sangre desde que nació. Antes de salir de Quivicán fundó con un amigo de la infancia su primera banda, la Orquesta Valdés-Hernández, y desde entonces compaginó el piano con su vocación de arreglista y compositor.
En los años cuarenta, estando ya en la orquesta de Julio Cueva, compuso uno de sus primeros mambos, La rareza del siglo, en momentos en que la música popular cubana se modernizaba a toda velocidad.

Trabajó en el famoso cabaret cubano de la época "Tropicana" en la Habana, desde 1948 a 1957, donde acompañó e hizo arreglos para la vedete Rita Montaner. Su orquesta, Sabor de Cuba, y la de Armando Romeu actuaban cada noche en el show y allí compartieron escenario con grandes artistas norteamericanos, incluido Nat King Cole, con quien llegó a grabar algún tema.

Por aquella época el jazz arrasaba en Estados Unidos y los músicos norteamericanos viajaban a la isla para descargar con sus colegas cubanos. Bebo participó en no pocas de aquellas legendarias jazz session, que tenían como animador principal al percusionista Guillermo Barreto. En medio de aquel hervidero, el 8 de junio de 1952, con una banda de veinte músicos dio a conocer en los estudios de RHC Cadena Azul su nuevo ritmo, la batanga. Entre los tres cantantes que integraban aquella orquesta estaba el gran Benny Moré.
A finales de los cincuenta Bebo colaboró con Lucho Gatica, en México. En 1960, en medio de una gira decidió exiliarse en Estocolmo (Suecia), donde se caso con Perhson y rehízo su vida. Durante más tres décadas estuvo alejado de la música. Sólo amenizaba las veladas en el piano-bar de un hotel de la capital sueca cuando, en 1994, lo llamó Paquito D´Rivera y le invitó a grabar un nuevo disco, Bebo Rides Again, una colección de clásicos cubanos junto a temas originales de Valdés.

En el año 2000 fue el cineasta Fernando Trueba quien le redescubrió y le invitó a participar en su película ‘Calle 54’. Bebo se reencontró entonces en un escenario con su hijo Chucho y también con sus viejos amigos Israel López Cachao y Patato Valdés. Tras terminar el documental, Trueba grabó a los tres el disco ‘El arte del sabor’, que obtuvo el Grammy al Mejor Album Tropical Tradicional en 2001, primero de los nueve que obtuvo Bebo en los años siguientes gracias a su colaboración con el cineasta español.

Poco después triunfó nuevamente con Lágrimas negras, un álbum de temas cubanos con alma gitana realizado con el cantaor Diego el Cigala, con el cual obtiene otro Grammy y tres discos de platino en España. Con Trueba hizo ocho discos y se convirtió en el protagonista de su documental El milagro de Candeal, rodado en la favela del mismo nombre en Salvador de Bahía con Carlinhos Brown. También hizo la música y sirvió de inspiración para ‘Chico y Rita’, la película de animación dibujada por Javier Mariscal que fue nominada al Oscar en 2012.

Su último disco fue Bebo y Chucho Valdés, Juntos para siempre’, un homenaje en el que padre e hijo repasaron juntos el repertorio y los ritmos de la música cubana que siempre tocaron juntos y que Bebo interpretó como nadie.

El diseñador y dibujante Javier Mariscal recuerda a Bebo con el azul de su alegría y sobre todo de su elegancia. “Bebo era la esencia de lo mejor de Cuba: todo en él era especial, su forma de tocar, su manera de caminar, su risa, su elegancia para todo”. También recordó las charlas y momentos musicales que pasaron juntos con Trueba durante la preparación de Chico y Rita y cómo, a través de los recuerdos de Bebo, él descubrió de nuevo Cuba. “Yo estaba enamorado de Cuba desde pequeño, y conocía el país y sus gentes, pero redescubrirla a través de los ojos y de la sensibilidad de Bebo fue algo especial”, afirma. “Bebo representaba la esencia de Cuba y de lo mejor de su música”.

El músico de Quivicán fue una de las inspiraciones del personaje protagonista de Chico y Rita, un pianista de la época de oro de la música cubana atrapado por el amor de una mulata y aquella Habana mágica. Mariscal, que piensa en imágenes, asegura que Bebo tocaba como “si de pequeño hubiera metido en una lavadora todas las partituras de Lecuona y de los mejores compositores de la música cubana”, atrapando fragmentos deshilachados y notas de cada uno e “incorporándolos a su espíritu”.

El contrabajista Javier Colina, que en 2007 ganó un Grammy con Valdés por Live in Vllage Vanguard, disco que grabaron a cuatro manos durante una semana en el mítico club de Nueva York, asegura que “aquella semana fue “la más feliz de su vida”. “Bebo no tenía igual”, aseguró. Chucho Valdés, que se mudo a Benalmádena a pasar junto a su padre los últimos años de su vida y se opuso a su reciente traslado a Suecia, dado el estado de salud de su padre, que murió tan solo dos semanas después de llegar a Estocolmo. 
Chucho se despidió de su padre como el “más grande” y con la felicidad de haber hecho antes de morir el disco Juntos para siempre.

 Confesiones de Bebo Valdés en el Teatro Cervantes de Málaga, merece la pena escucharlo.
Bebo Valdés y Cachao al contrabajo
Reencuentro con su hijo Chucho, fragmento de la película de Trueba "Calle 54"
Acompañando al cantaor Diego el Cigala "Obsesión"
Acompañando al cantaor Diego el Cigala "Lágrimas Negras"
Película "Chico y Rita" de Trueba, inspirada en Bebo Valdés


viernes, 18 de noviembre de 2011

Leonard Bernstein

Bernstein nació en Lawrence, Massachussets, en 1918. Desde niño aprendió a tocar el piano y más tarde estudió en Harvard con Walter Piston. Antes de graduarse en 1939, hizo un debut no oficial como director con su propia música para The Birds. Luego, en el Curtis Institute, estudió piano con Isabella Vengerova, dirección con Fritz Reiner y orquestación con Randall Thompson.
En 1940 asistió a los recién creados cursos de verano de la Boston Symphony en Tanglewood con el director Serge Koussevitzky, de quien más tarde sería asistente. Su primer puesto permanente como director lo logra en 1943, como conductor asistente de la New York Philharmonic. El 13 de noviembre de 1943 sustituyó a un enfermo Bruno Walter en un concierto en el Carnegie Hall, concierto transmitido a nivel nacional por radio y que fue recibido por entusiasmo por la crítica. Pronto orquestas de todo el mundo lo querían como director invitado.
En 1945 fue nombrado director musical de la New York City Symphony, puesto que mantuvo hasta 1947, y tras la muerte de Koussevitzky en 1951, encabezó los departamentos orquestal y de dirección en Tanglewwod. Ese año también se casó con la actriz y pianista chilena Felicia Montealegre y comenzó a dirigir el Creative Arts Festival en la Universidad de Brandeis.
En 1958 se convierte en director musical de la New York Philharmonic y desde entonces dirige a esta orquesta en más conciertos que cualquier otro de sus anteriores conductores. Después de dejar el cargo siguió colaborando con la orquesta y más de la mitad de sus cuatrocientas grabaciones las realizó con la New York Philharmonic.
Paralelamente Bernstein recorrió el mundo como director. En 1946 actúa en Londres y en Praga, en 1947 en Tel Aviv, iniciando una relación con Israel que duró hasta su muerte, y en 1953 fue el primer director norteamericano en dirigir una ópera en La Scala de Milán, Medea de Cherubini con María Callas.
Bernstein fue un líder en la promoción de compositores norteamericanos, en particular Aarón Copland, con quien mantuvo una duradera amistad. Bernstein interpretó y grabó casi todas las obras de Copland, muchas de ellas dos veces, y dedicó varios de sus conciertos televisados, Young People"s Concerts, a la música de su colega.
Pero el repertorio de Bernstein también abordó la literatura estándar, aunque es mejor recordado por sus versiones de Haydn, Beethoven, Brahms, Schumann, Sibelius y Mahler. Particularmente notables fueron sus interpretaciones de las sinfonías de Mahler con la New York Philarmonic en los 60, las que en cierta medida restauraron la reputación de Mahler como compositor.
Inspirado por su herencia judía, Bernstein completó su primera obra a gran escala, la Sinfonía N°1 Jeremías en 1943. Estrenada al año siguiente, esta partitura recibió el New York Music Critics" Award. La Sinfonía N°2 The Age of Anxiety fue estrenada por Koussevitzky y la Sinfonía N°3 Kaddish, compuesta en 1963, fue estrenada por la Filarmónica de Israel. Kaddish fue dedicada a la memoria de John F.Kennedy.
Otras importantes composiciones son Preludio, Fuga y Riffs para clarinete y banda de jazz (1949), Serenata para violín, cuerdas y percusión (1954), Danzas sinfónicas de West Side Story (1960), Chichester Psalms para coro, niño soprano y orquesta (1965), Mass, a theatre piece para cantantes, instrumentistas y bailarines, encargada para la apertura del John F.Kennedy Center for the Performing Arts en Washington D.C. y estrenado alli en 1971, Songfest para cantantes y orquesta (1977), Divertimento para orquesta (1980), Halil para flauta y pequeña orquesta (1981), Touches para piano (1981), Missa Brevis para cantantes y percusión (1988), Thirteen Anniversaries para piano (1988), Concerto Jubilee Games (1989) y Arias and Barcarolles para cantantes y piano (1988).
Bernstein también escribió una ópera, Trouble in Tahiti, en 1952, y su secuela, A Quiet Place, en 1983. Colaboró con el coreógrafo Jerome Robbins en tres ballets, Fancy Free (1944), Facsímile (1946) y Dybbuk (1975). Además compuso la partitura para la premiada película On the Waterfront en 1954 y música incidental para Peter Pan (1950) y The Lark (1955).
Finalmente están sus sustanciales contribuciones a la escena musical de Broadway a través de On the Town (1944), Wonderful Town (1953), Candide (1956), West Side Story (1957), cuya música también adaptó para la premiada versión fílmica, y 1600 Pennsylvannia Avenue (1976).
La música de Bernstein se presenta en festivales a través de todo el mundo, mientras que en 1985 la National Academy of Recording Arts and Sciences le otorgó el Lifetime Achievemente Grammy Award debido a su dedicación y los 11 premios Grammy obtenidos durante su carrera, en 1981 fue premiado con la medalla de oro por la American Academy of Arts and Letters, en 1979 recibió un Tony Award por sus contribuciones al teatro y en varias ocasiones fue honrado por instituciones de Alemania, Italia, Israel, México, Austria, etc.
Famosos fueron también sus conciertos televisados que inició con el programa Ómnibus en 1954 y que continuó con el Young People"s Concert en 1958, programa que se extendió por catorce temporadas. Además apareció en varios otros programas, eventos y conciertos televisados a nivel mundial, escribió cuatro libros entre 1959 y 1982, ofreció conferencias en Harvard y realizó clases magistrales en Tanglewood.
Finalmente no debe olvidarse el interés de Bernstein por la paz mundial y su memorable concierto para celebrar la caída del muro de Berlín en diciembre de 1989, en donde reunió mientras aún se desmantelaba el muro, a músicos representantes de Alemania Oriental y Alemania Occidental, así como de las cuatro potencias que habían dividido, para representar esta nueva era de cooperación.

Leonard Bernstein ha sido una de las figuras más influyentes sobre la música clásica en la segunda mitad del siglo veinte. Compositor, director, conferencista, escritor y, a menudo, una personalidad controvertida frente a los medios, Bernstein tuvo un impacto dramático sobre la aceptación y apreciación de la música clásica de parte de la audiencia popular.
Su propia obra como compositor, particularmente sus partituras para comedias musicales tales como West Side Story y On the Town, ayudó a forjar una nueva relación entre música clásica y música popular.
Primer movimiento Allegro del concierto para piano y orquesta nº 17 de Mozart

Segundo movimiento Andante del concierto para piano y orquesta nº 17 de Mozart

Tercer movimiento Allegretto del concierto para piano y orquesta nº 17 de Mozart

lunes, 25 de julio de 2011

Marian McPartland

Pianista y compositora, comenzó a tocar el piano a la edad de 3 años, siendo una niña prodigio en esa época. Cuenta con un talento especial y una memoria prodigiosa, además de una gran capacidad de improvisación, y mucha curiosidad por escuchar todos los estilos, lo que hace que siempre tenga una evolución constante.
Además del piano, también aprende a tocar el violín. Estudió Piano y Composición en la Escuela de Música Guihall de Londres.
Durante una visita en 1933 del gran Duke Ellington al Reino Unido, Marian se abre al mundo del Jazz, interesandose por otros como Teddy Wilson o Fars Waller.
En 1938, con el nombre artístico de Marian Page, se une al grupo de Music Hall Billy Mayer's Claviers, con quien realiza una gira por Europa.
En 1944 conoce al trompetista Jimmy McParland, 11 años mayor que ella, y se casa, residiendo en Chicago y finalmente en Manhattan, ciudad en la que se dedica por completo al jazz.
Forma un trío de jazz y toca en el Hickory House, club de la Calle 52. De esta época es de reseñar la grabación del disco "At the Hickory House", junto con el bajo Bill Crow y el batería Joe Morello.
Durante los años sesenta funda su propio sello discográfico Halcyon Records, aunque también graba con otros sellos de pretigio como Capitol Records, Savoy Records, Condord Jazz, RCA Records, etc...en total graba más de 60 discos a lo largo de su carrera.
En 1978 comienza un programa de radio semanal sobre Jazz, que durará más de 25 años y es escuchado, además de en Estados Unidos, en 24 países más, este programa se llamaba Jazz Piano Marian McParland, y fue durante todo este tiempo un referente en la difusión de este estilo de música.
En 2004 se le concede un Grammy por su trabajo y por su labor a favor del jazz a través de su programa de radio.
En 2010 se le concede la prestigiosa Orden del Imperio Británico (OBE). 
Sin duda una de las más grandes pianistas de jazz de la historia.
Afterglow de Marian McParland