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miércoles, 1 de mayo de 2013

Krystian Zimerman

Se llevó la gran sorpresa cuando a los seis años descubrió que no todos los hogares disponían de un piano:
       Hasta entonces había supuesto que tocar el piano era una parte tan natural de la vida como comer, beber o dormir. Con esta misma edad debutó en la televisión de su Polonia natal interpretando sus propias obras.
       Nacido el 5 de diciembre de 1956 en Zabrze (Polonia), a los cinco años había comenzado a tocar el piano siguiendo en los inicios de su trayectoria musical primero las lecciones aprendidas en su casa de su propio padre y poco después, las de Andrzej Jasinski en el Conservatorio de Katowice y en el de Varsovia, estudios todos que cristalizarían en la obtención -aun antes del Premio Chopin- de siete primeros premios de interpretación pianística tanto en Polonia como en otros países.
       Solamente dos meses después de completados sus estudios, en octubre de 1975 y contando, pues, solamente con 18 años, Zimerman obtiene -el más joven entre 118 participantes de 30 países diferentes- el primer premio, la medalla de oro y otros premios especiales del Concurso Internacional Chopin, de Varsovia, fundado en 1927 y considerado uno de los más (si no el más!) importantes del mundo: Krystian Zímerman no sólo ganaba en limpia competición en todas y cada una de las especialidades del premio (Mazurka, Polonesa, Sonata, Concierto) sino que se convertía en el artista más joven que haya obtenido hasta hoy este prestigioso galardón.
       Aunque ya había actuado en Polonia y en el extranjero tras ganar los otros concursos a que aquí se ha hecho referencia y habiendo actuado en ciudades como Viena o Copenhague y en varias otras de países de Europa Oriental, el Premio Chopin catapultó al joven músico al primer lugar en los circuitos musicales internacionales, al debutar sólo unos meses después en Europa Occidental con conciertos en Alemania, Holanda, Bélgica, Italia, Noruega y Suecia o en el de apertura del igualmente prestigioso Concurso Bartók-Liszt, de Budapest.
       No obstante y a pesar de toda la gloria de sus éxitos clamorosos anteriores, lo que para Zimerman supone realmente un antes y un después en su trayectoria vital y artística es su encuentro en París, a finales de 1976, con Arthur Rubinstein, hecho decisivo -según revelaría posteriormente el propio Zimerman- en la transformación de su visión de la música, en el momento en que comienzan a extenderse sus actuaciones a todo lo largo y ancho del mundo. Su debut en el Festival de Salzburgo tiene lugar el 30 de julio de 1977 con un programa dedicado a Chopin (Balada n.º 3 op. 47; Scherzo n.º 2, op. 31; Gran Polonesa brillante precedida de un Andante spianato, op. 22 y Sonata op. 58); en 1978 tiene lugar su primera gira de conciertos por Japón y en 1979 por los Estados Unidos, con momentos culminantes en su actuación con la Orquesta Filarmónica de Los Angeles, bajo la dirección de Carlo Maria Giulini, o en Nueva York, con la Orquesta Filarmónica de esta misma ciudad.
       En 1980, y tras un corto período de descanso en su actividad concertística dedicado al estudio y al afianzamiento de la propia y ya extraordinariamente cuidada preparación, Krystian Zimerman protagoniza, en una nueva temporada de conciertos, dos grandes comparecencias públicas con Herbert von Karajan, en Salzburgo primero (Festival de Pentecostés) y en el Festival de Lucerna inmediatamente después interpretando el Concierto n.º 2 de Chopin, como preludio a su grandiosa actuación del año siguiente (1981) en el Festival de Pascua de la ciudad cuna de Mozart, con una lectura tan excepcional del Concierto para piano de Schumann que llevaría a la orquesta y al mismísimo Karajan (tan parco siempre en este tipo de manifestaciones externas) a la ovación espontánea e incondicional al joven maestro desde el mismo escenario una vez concluido el concierto.
       Desde entonces sus actuaciones públicas -no más de cincuenta por año en todo el mundo- le han llevado a actuar como solista con orquestas como la Filarmónica de Nueva York o de Munich, Sinfónica de Boston (su grabación con esta orquesta y dirección de Seiji Ozawa de los conciertos de Liszt fue reconocida internacionalmente con la concesión del International Critic Award), London Symphony Orchestra, London Philharmonia, Royal Philharmonic Orchestra, Orquesta Nacional de Francia, Orquesta Sinfónica de la Scala de Milán, Orquesta Philharmonia de Nueva York... O con directores como Barenboim, Previn, Mehta, Davies, Ashkenazy... si bien ha sido con la Filarmónica de Berlín, tanto en esta ciudad como en otros países, con la dirección de Herbert von Karajan; con la Orquesta Filarmónica de Los Angeles, bajo la batuta de Carlo Maria Giulini o con la Orquesta Filarmónica de Viena a las órdenes de Leonard Bernstein (con quien encaró el proyecto de grabación de los Conciertos para piano de Beethoven en 1989, proyecto interrumpido tras la realización de los tres últimos con la muerte del gran director norteamericano el 14 de octubre del 90, y por respeto al cual el pianista terminó el proyecto en 1991 con la grabación de los dos primeros y bajo su propia dirección), con quienes ha encontrado Zimerman la compenetración que ha supuesto la base de los hitos más importantes de su carrera musical. Como lo ha sido asimismo Lutoslawski al componer especialmente para él y a él dedicar su Concierto para piano, estrenado por Zimerman en la edición del año 88 del Festival de Salzburgo en una actuación memorable, el día 19 de agosto, con la Orquesta Sinfónica de la ORF dirigida por el mismo Lutoslawski y con la presencia de Anne-Sophie Mutter en otra parte del concierto; obra ésta de Lutoslawski presentada por Krystian Zimerman en sus giras inmediatas por Europa y América y grabada con la orquesta de la BBC en el mes de noviembre del año siguiente.
       A pesar de la aludida grabación de referencia de los conciertos beethovenianos, no es solamente un intérprete de Beethoven (de hecho, durante algún tiempo se apartó de este autor para evitar ser etiquetado como "intérprete de Beethoven", trabajando en su lugar Liszt con la finalidad de eludir anidajes musicales), sino que su repertorio incluye autores como Haydn, Mozart, Brahms, Liszt, Schumann, Schubert (Conciertos de 1 de diciembre del 89 y 29 de octubre del 92, para Asociación Cultural Salzburgo), Chopin, Grieg, Debussy, Rachmaninov, Prokofiev, Bartók, así como otros compositores polacos contemporáneos (Szymanowski, por ejemplo, en el concierto del 29 de octubre del 92, para esta Asociación Cultural).
       A Zimerman le puede llevar años preparar una obra para interpretarla en público: su método de trabajo consiste en estudiar un amplio repertorio de obras a la vez, cada una a un diferente nivel de dominio o preparación. Haber vivido durante diez años con una composición como el Concierto para piano n.º 2 de Brahms o la Sonata en si menor de Liszt (su grabación de esta obra le mereció el Premio Ritmo en 1991) ayuda a producir una interpretación madura y meditada. Este método de trabajo en sintomático de su fe en inversiones a largo plazo ya se trate de estudiar, de planificar sus conciertos o en el momento de la toma de decisiones diarias.
       Como ya se ha indicado aquí mismo, limita sus intervenciones públicas a no más de cincuenta por año en todo el mundo, compatibilizándolas con de una a tres grabaciones anuales según su contrato con Deutsche Grarnrnophon, el ya centenario "sello amarillo" del que es artista exclusivo. Muchas de estas grabaciones han obtenido los más importantes reconocimientos mundiales en forma de premios entre los cuales, y a título solamente de ejemplo, el Gramophone Award, el Grand Prix du Disque, el Edison, el Diapáison d'Or, varios Ritmo, habiendo sido asimismo nominado para el Grammy, tras ser igualmente distinguidas algunas de estas grabaciones con varios premios diferentes al mismo tiempo (la de las Cuatro Baladas, de Chopin, tuvo los premios Ritmo y el International Record Critics Award; la de las Sonatas para violín y piano de Strauss y Respighi, con Kyung-Wha Chung, el Edison, el Ritmo y el Gramophone Award; o la de la Sonata en Si menor, de Liszt, el Ritmo, el Grand Prix de la Nouvelle Académie du Disque y el CD Compact Prize).
       A pesar de haber participado en diversos concursos y ganado, como ya ha sido aquí reflejado, varios de ellos al principio de su carrera, Zimerman se opone firmemente a la idea de los concursos como método de selección musical y declina todas las invitaciones para ser parte del jurado de concursos internacionales. Al margen del piano, se interesa por el órgano, la electrónica y la psicología. Está felizmente casado y tiene dos niños: Claudia y Ricki.
Sonata nº 8 Patética de Beethoven
Concierto nº1 y 2 de Brahms dirigido por L.Beirnstein
Valses nobles y sentimentales de Maurice Ravel
Baladas 1-4 de Chopin

lunes, 14 de noviembre de 2011

Jordan Rudess

A Jordan no lo podemos incluir como un pianista puro, sino como uno de los mejores teclistas actuales, pero he pensado que también debe tener un hueco en esta lista, porque la innovación, la originalidad y el futuro de su música merecen que sean conocidos.
Fue reconocido por su profesor de segundo año por su habilidad para tocar el piano e inmediatamente recibió tutoría profesional. A los 9 años, ingresó en la prestigiosa Juilliard School of Music dentro de la división pre-universitaria de piano clásico, pero a medida que iba creciendo se fue interesando más por los sintetizadores y el rock progresivo. En contra de sus padres y tutores dejó la música clásica y comenzó su carrera solista como un teclista de rock progresivo.
Después de participar en varios proyectos en los años 80, obtuvo reconocimiento internacional en 1994 cuando fue elegido como Best New Talent ("mejor talento nuevo") en la encuesta de lectores de la Keyboard Magazine, después del lanzamiento de su álbum solista Listen.
Dos de las bandas que lo llaman fueron The Dixie Dregs y Dream Theater; ambas lo invitaron a unirse a sus proyectos respectivos. Jordan escogió a los Dregs principalmente porque al no ser un miembro de tiempo completo tendría menor impacto en su joven familia, opción que no tuvo con Dream Theater.
Estando con los Dregs, Jordan formó un así llamado power duo con el baterista Rod Morgenstein. El génesis de este emparejamiento ocurrió cuando un fallo de electricidad ocasionó que dejaran de funsionar todos los instrumentos de los Dregs excepto el de Jordan, así que él y Rod improvisaron juntos hasta que la electricidad se restableció y el concierto pudo continuar. La química entre los dos fue tan fuerte que decidieron actuar juntos regularmente (bajo el nombre Rudess/Morgenstein Project, después RMP) y desde entonces, han lanzado un álbum en estudio y uno en vivo.
Jordan se encontró una vez más con Dream Theater cuando él y Morgenstein hicieron de teloneros en una de las giras de Dream Theater por Norteamérica.
En 1997, cuando se le pidió a Mike Portnoy crear un supergrupo para Magna Carta Records, Rudess fue escogido para tomar el puesto de teclista en la banda, que tenía también a Tony Levin (en el bajo) y al colega de Mike de Dream Theater, John Petrucci (en la guitarra). Después de la grabación de los dos álbumes de Liquid Tension Experiment, Portnoy y Petrucci le pidieron que se uniera con ellos a la agrupación Dream Theater. Al tener a Rudess como nuevo teclista, despidieron a su teclista de entonces, Derek Sherinian, para abrirle camino a Jordan.
Jordan ha sido el teclista a tiempo completo de Dream Theater desde la grabación de Metropolis, Pt. 2: Scenes From a Memory de 1999. También grabó otros cinco álbumes en estudio desde entonces, Six Degrees of Inner Turbulence en el 2002, Train of Thought en el 2003, Octavarium en el 2005, Systematic Chaos en el 2007, Black Clouds & Silver Linings en el 2009 y A Dramatic Turn Of Events en el 2011. Adicionalmente apareció en los álbumes en vivo Live Scenes From New York, Live at Budokan, Score y Chaos in Motion.
En 2010 Rudess hizo el estreno mundial de su obra "Explorations for keyboard and orchestra", específicamente el 19 de noviembre, en el Centro Cultural Corp Banca, en Caracas, Venezuela. La misma fue concebida como una obra sinfónico-orquestal con la inclusión de guitarra eléctrica y batería donde se incluían citas del repertorio de Dream Theater. La orquesta seleccionada para acompañarle en dicho estreno fue la "Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao" bajo la batuta del nobel director turco Eren Basbug. En palabras del propio Rudess: "En "Explorations" estaré tocando todas las partes de teclado y sintetizador. Eren Basbug de Turquía estará dirigiendo a la talentosa sinfónica juvenil de Chacao. Sin duda alguna el escenario ya está listo para una noche memorable".
Rudess dice que sus influencias como teclista han sido Keith Emerson, Rick Wakeman y Patrick Moraz. Sus bandas favoritas incluyen a Gentle Giant, Yes, Genesis, Pink Floyd, Emerson, Lake & Palmer, King Crimson, Radiohead, Autechre, y Aphex Twin.
Imagine de John Lennon
Solos de teclado por Jordan Rudess