Siempre he creido que el conocimiento de la música nos hace ser mejores personas, por eso te agradecería que difundieras este blog entre tus amigos.Juntos conseguiremos que este mundo sea mejor y más humano.

lunes, 30 de marzo de 2015

Frank Fernández

Pianista y compositor cubano nacido en Mayari(Cuba) el 16 de marzo de 1944.
Comenzó a tocar el piano a los 4 años de edad al lado de su madre, Altagracia Tamayo, quien fuera su primera maestra, y la Directora de la Academia Musical "Orbón", donde cursó el nivel elemental.
Simultáneamente al conocimiento de Mozart, Beethoven, Chopin y otros grandes clásicos universales, Frank Fernández se nutrió de la riqueza artística de los clásicos cubanos como Sindo Garay, Pepe Sánchez, Manuel Corona, Miguel Matamoros y otros muchos, en las tertulias de la casa de Martín Meléndez, director de la Banda Municipal de Música. Esta comunicación con el arte musical, sin diferencias escolásticas de “culto y popular”, es la génesis del arte de Frank Fernández. 
En 1959 se trasladó a la Habana, donde continuó la enseñanza de nivel medio en el conservatorio “Amadeo Roldán”, con la eminente profesora Margot Rojas, quien fuera a su vez alumna de Alexander Lambert, uno de los últimos discípulos de Frank Liszt. Este contacto con Margot le permitió recibir la influencia de la escuela pianística del siglo XIX, marcando la segunda experiencia más trascendente de su formación. 
En 1966, obtuvo el Primer Premio del Primer Concurso de Piano de la UNEAC, por lo cual recibió una beca para perfeccionar sus conocimientos en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, donde finalizó su postgrado con Diploma de Oro, “Summa Cum Laude”, en la clase del gran pianista y pedagogo Víctor Merzhanov. 
Al concluir sus estudios en Moscú, regresa a Cuba donde continúa su vida profesional como concertista, proyectándose también como compositor y orquestador, como pedagogo, productor discográfico, y gran promotor cultural (director de espectáculos y asesor artístico). 
Como compositor presenta un catálogo de más de 200 obras: para corales, sinfónicas, conjuntos de cámara, solistas y ballet.
El Maestro Frank Fernández es el autor de más de 30 bandas sonoras para diferentes medios audiovisuales, entre las que se destacan: "La gran rebelión", "Cuando el agua regresa a la tierra", "Niños deudores", "Tierra brava", "Cuando pienso en el Ché", "Zapateo por derecho", "Canción sin palabras", "Como agua para chocolate" y la banda sonora del pabellón cubano para la Expo Sevilla 92, sólo por citar algunos ejemplos.
También fue el creador de 15 spots promocionales de pintores cubanos para la televisión que recibieron el premio “Caracol”, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en el año 1998. 
Ha compuesto música para ballet, obras que han sido estrenadas en los Festivales Internacionales de Cuba, y algunas de ellas, como "Involución", han recibido premios en otros países. 
Como orquestador ha desarrollado una intensa labor para diferentes eventos, solistas y agrupaciones, tanto nacionales como internacionales, contando con decenas de lauros, entre los que se destacan los cuatro grandes premios de orquestación en eventos como el "Adolfo Guzmán" y el "Benny More". 
Su talento musical está implícito en más de un centenar de registros discográficos propios y de otros intérpretes cubanos e internacionales. 
En su amplia discografía aparecen álbumes como “Danzas de Cervantes”, “Lecuona-Gershwin”, “La Gran Rebelión”, “Bach-Chopin”, “Beethoven-Schumann”, “Celina González con Frank Fernández y Adalberto Álvarez”, “Desde la música”, “Tierra Brava”, “Tchaikovsky-Gershwin”, “Schumann-Mozart-Liszt”, “Lecuona-Cervantes”, “Cubano y Universal”, “Hasta la Victoria Siempre”, “Todo Mozart”, “Amor y dolor”, y muchos otros.
También ha intervenido en otras grabaciones en las facetas de productor, intérprete y arreglista, como ejemplo de lo cual están los discos “Días y flores”, primer CD de Silvio Rodríguez; “A Bayamo en coche”, de Adalberto y la Orquesta Son 14; “Milagros”, con la cantante Anabell López, entre otros que conforman una amplia lista.
Tan meritorio trabajo en el campo de la discografía, le ha hecho merecedor de los más altos reconocimientos del evento Cubadisco, como el Gran Premio, el Premio a la Mejor Producción del Año, el Premio al Mejor Disco de Música Clásica en reiteradas ocasiones, así como el Premio de Honor. 
Como pianista concertista ha recibido el reconocimiento internacional que lo ha llevado a giras de conciertos por más de 30 países de Europa, Asia y América Latina, y ha actuado como solista junto a más de 100 orquestas sinfónicas del mundo.
Algunos de los hechos artísticos relevantes de su carrera son: 
En 1984 fue invitado para estrenar la Sala de Cámara del Schauspielhaus, en Berlín, abriendo el ciclo “Grandes Maestros del Piano”.
Fue escogido para interpretar el Concierto No. 1 de Tchaikovsky, en el Festival Primavera de Praga 1988, conmemorando el siglo del estreno de este famoso concierto, entre pianistas de talla mundial como Rudolf Serkin, Lazar Berman, Vladimir Azkenazy, Ivan Moravec y Liuba Timofeva, presentes en el evento.
En 1988 interpretó, por primera vez en Cuba, junto a la Orquesta Sinfónica Nacional, el ciclo de los 5 conciertos de Beethoven, en dos noches consecutivas.
Fue el primer pianista cubano invitado a actuar en la Gran Sala del Conservatorio Tchaikovsky de Moscú.
Fue el primer cubano que actuó con las Orquestas Filarmónicas de Varsovia, Cracovia, Bulgaria, Moscú, Rumanía, Osaka, Corea del Sur, VietNam, Bogotá y Sao Paulo. 
Se presentó en el XVII Festival Internacional Cervantino de México, donde la crítica especializada lo señaló entre los cinco mejores pianistas del mundo.
En 1992, su presentación en Tokio fue seleccionada entre los 10 eventos musicales más importantes del año en Japón.
Ha protagonizado importantes conciertos, como la Gala por el 50 Aniversario de la "UNESCO" en París; la Gala del Global Panel, evento más importante de la economía mundial realizado en Holanda, y el concierto de clausura por el Centenario del Nacimiento de Ernesto Lecuona.
Ha inaugurado tres importantes salas de conciertos en Cuba: la sala "Dolores" en Santiago de Cuba, "La Basílica de San Francisco de Asís" y la sala de conciertos del "Memorial José Martí". 
En 1999, el Instituto Superior de Arte le confirió el título de Doctor Honoris Causa en Arte, por su labor como profesor de varias generaciones de pianistas y por sus aportes a la pedagogía del piano.
Ha sido catalogado Artista Steinway, y ha recibido numerosos premios, distinciones y condecoraciones, entre ellos, la Orden Félix Varela de Primer Grado, la Distinción Por la Cultura Nacional, la Medalla Alejo Carpentier, la Medalla por la Educación, el Escudo de Bogotá, el Premio Praga de Oro y el Premio Rafael Alberti.
En el año 2005 obtuvo el Premio Nacional de Música por la enorme trascendencia de su obra y por toda una vida dedicada con pasión al arte.
"La comparsa" de Ernesto Lecuona
"Los muñequitos de mantanzas" de Frank Fernández
"Ave María" de Schubert
"El vuelo del moscardón" de Rimsky Korsakov
"Habanera" suite para 2 pianos de Frank Fernández

domingo, 22 de marzo de 2015

Cecil Taylor

Cecil Percival Taylor nació en Nueva York el 15 de marzo de 1929, es un pianista y percusionista estadounidense de jazz. Encuadrado en la vanguardia jazzística, ha frecuentado la mayor parte de los estilos surgidos después del hard bop, especialmente el free jazz, o jazz libre en español, un tipo de estilo en el cual se realizan numerosas improvisaciones durante el desarrollo de la interpretación, probablemente Cecil Taylor es el mayor exponente de este estilo de jazz.
Sus primeras influencias fueron las de Duke Ellington y Dave Brubeck. Su toque de piano es muy característico y particular, ya que más que tocar parece estar percusionando las teclas.
Taylor comenzó su estudio del piano a los seis años de edad y se matriculó en el New York College of Music y en el Conservatorio de música de Nueva Inglaterra.
Sus primeras actuaciones fueron con grupos liderados por Johnny Hodges y Hot Lips Page. Después, formó, a mediados de los años cincuenta un cuarteto con músicos como Steve Lacy (saxo soprano), Buell Neidlinger (bajo) y Dennis Charles (batería), 
En 1956 forma un grupo de jazz, y actua en 1957 en el Newport Jazz Festival. 
En 1960 grabó para Candid, con Archie Shepp como saxo tenor.
En 1962, se incorporaran al cuarteto Jimmy Lyons al saxo alto y Sunny Murray a la batería. Estuvieron seis meses de gira en Europa y a su regreso a Estados Unidos Taylor se retiró durante un año. En 1964 colaboró en la fundación de the Jazz Composer's Guild y en 1968, junto a Carla Bey, Don Cherry, Michael Mantler y otros formó una asociación cooperativa que agrupó a músicos del free jazz denominada Jazz Composer's Orchestra Association.

En los setenta enseñó como docente en la Universidad de Wisconsin en Madison, en el Antioch College, y en el Glassboro State College, y grabó frecuentemente con su grupo Unit, además de realizar constantes giras por Europa.
En 1973 fue galardonado con el premio Guggenheim Fellowship, con lo que consiguió eludir sus problemas económicos. 
En 1979 llegó a actuar en la Casa Blanca durante la administración del presidente Jimmy Carter.
También a trabajado con la gran Mary Lou Williams y con el batería Max Roach, incorporando a sus conciertos fragmentos de su excéntrica poesía.
Dentro de los críticos musicales hay quienes no lo entienden y quienes lo consideran un auténtico genio, lo que ninguno puede decir es que su música los deje impasible. 
La evolución musical necesita gente como Cecil Taylor.
Improvisación libre de Cecil Taylor
Concierto de jazz con el Trío Cecil Taylor
Master Class de Cecil Taylor
Documental sobre Cecil Taylor

sábado, 7 de marzo de 2015

Cyprien Katsaris

El pianista y compositor Cyprien Katsaris nace el 5 de mayo de 1951 en Marsella, Francia.
Comienza su formación musical a la edad de 4 años con María-Gabrielle Louwerse en Camerún, donde pasa su infancia. Según le contaron sus padres, con 6 meses, ya intentaba cantar la música mexicana de La Raspa. Cuando tenía 3 años y medio, sus padres compraron un piano para su hermana, que era mayor que él; y desde entonces, según cuenta, se sintió atraído por este instrumento como si se tratara de magnetismo.
En una entrevista contó: "Si yo hubiera sido budista y si creyera en la reencarnación, diría que yo fui músico también en el pasado. No importa si fui un músico conocido o desconocido. Recuerdo cuando en el conservatorio de París se decía: "él tiene una técnica natural, las cosas le son muy fáciles". Desde el principio era una certidumbre el que yo sería pianista."
Cuando posteriormente su familia se instala en París, Katsaris continúa su formación en el Conservatorio nacional superior de música y danza de París en 1965. Estudia piano con Aline van Barentzen y Mónica Bruchollerie. Al siguiente año gana el primer premio de piano, en 1969 y consigue una habilitación como músico obteniendo también el primer nuevamente al año siguiente, en 1970. Adquiere a partir de esta fecha numerosas becas internacionales (como la Internacional Young Interpreters Rostrum-Unesco) y nuevos premios, como el primer Premio a la Ayuda Internacional. Además, ha sido el único pianista de Europa occidental laureado por Beca musical internacional Reine-Élisabeth-de-Belgique en el año 1972.
El talento de Katsaris ha sido destacado por famosos músicos, como Olivier Messiaen: «Tuve la oportunidad de escuchar a Cyprien Katsaris en su interpretación deslumbrante del Concierto para piano y orquesta nº3 de Rachmaninov. Su interpretación fue muy observada por todos mis sentidos». De ello Messiaen extrajo la siguiente conclusión: «posee una técnica de acero, llena de entusiasmo, con una fuerza y autoridad grandes y llena de brillo. Esto, por fin, hace de Cyprien Katsaris un maravilloso pianista, y tengo la más entera confianza en su futuro». En efecto, este pianista está avalado por su ténica por todos los más grandes directores e intérpretes (Eugene Ormandy, Leonard Bernstein, Nikolaus Harnoncourt, Simon Rattle, Christoph von Dohnányi, Charles Dutoit, Mstislav Rostropóvich, Kent Nagano, etc.) y grandes orquestas de todo el mundo.
Trabajador infatigable, se interesa por todas las obras y músicos en su haber pianístico. Interpreta obras pertenecientes un largo espectro temporal, que va desde Bach hasta Prokofiev, si bien la ejecución de obras posteriores a este último son menos frecuentes. También se puede resaltar su predilección para las transcripciones, pues grabó las correspondientes a las nueve sinfonías de Beethoven (transcritas por Franz Liszt), entre muchas de otras transcripciones de Johann Sebastian Bach o Wolfgang Amadeus Mozart.
Su técnica destaca por su virtuosidad (está considerado como uno de los mayores virtuosos del piano vivos), pero sobre todo, por su suavidad y su sensualidad. Otra característica de Cyprien Katsaris es su manera de destacar en las obras aspectos no destacados por la mayoría de los pianistas, y de ofrecer al público varias formas de tocar una misma obra, como hacía el mismo Frédéric Chopin. Como pianista también se desvía de las opiniones críticas, por lo cual se considera pianista independiente. Tampoco hay que olvidar las improvisaciones que espontáneamente realiza en los conciertos que interpreta.
Para terminar de trazar el retrato de Cyprien Katsaris, es necesario mencionar que posee un sello de grabación propio, denominado Piano 21. Este nuevo sello fue fundado por Cyprien el 1 de enero de 2000 y en él publica sus interpretaciones y composiciones.


Concierto BWV 1054 de Bach y Concierto 21, K. 467 de Mozart
Polonesa nº 6 de Chopin
Fantasia Impromptu de Chopin
Concierto íntegro en Nueva York donde interpreta varias obras
Marter Class sobre obras románticas

sábado, 28 de febrero de 2015

Artur Schnabel

Artur Schnabel nació el 17 de abril de 1882 en Lipník (actualmente en la República Checa). 
Siendo todavía pequeño Schnabel ingresa en el conservatorio de Viena en donde se hace discípulo de Leschetitzky, hasta los 15 años, para pasar luego a Berlín hasta 1933. Dentro del ámbito alemán amplía su repertorio mediante música de cámara actuando junto a Flesch y Becker, como también con el español Pablo Casals, Emmanuel Feuermann, Pierre Fourniere, Paul Hindemith, Joseph Szigeti, William Primrose, siendo además acompañante de su esposa, la contralto Thérèse Behr (1876-1959). Tuvieron dos hijos, Karl Ulrich y Stefan. El primero de ellos llegó a ser un excelente pianista, grabando inclusive junto a su padre. Stefan por su lado se convirtió en actor. Ante el avance del nacional socialismo en 1933 los Schnabel abandonan Alemania.
Después de pasar por Inglaterra emigran a los Estados Unidos, donde Artur se convierte en profesor de la Universidad de Michigan y luego de la Ann Arbour (1940-1945). Con posterioridad, al finalizar la II Guerra Mundial, vuelve a Europa fijando su residencia en Suiza hasta su fallecimiento en 1951.
De joven, Schnabel llegó a dominar prácticamente casi todo el repertorio pianístico, y según los comentaristas de esa época, poseía recursos técnico – mecánicos “de sobra”. Sin embargo, aproximadamente desde la cuarta década de su vida comenzó a ser cada vez más selectivo en sus ejecuciones, alejándose paulatinamente de la ejecución de románticos como Liszt y Chopin. Ante la pregunta de por qué había tomado esta decisión, respondió “...los estudios de Chopin son piezas encantadoras, perfectas, pero simplemente no puedo perder el tiempo con ellas...” Schnabel era en ese sentido un buscador incansable del posible ideal interpretativo de Beethoven. Schnabel no se conformaba, con “cualquier partitura” de Beethoven. Por tal motivo se tomó el trabajo de buscar y tratar de conseguir todas las primeras ediciones de dicho músico alemán y cotejarlas con las que circulaban en las distintas editoriales musicales.
Debido a esta situación se pudo comprobar que las primeras ediciones de las sonatas de Beethoven tenían ciertas diferencias con las posteriores, especialmente en el uso de las ligaduras y el pedal. En la época de Beethoven es que recién empieza a manifestarse el piano tal como lo conocemos más o menos en la actualidad, y muchas obras de este compositor no disponían aún esos elementos técnicos mecánicos. Recién después de un profundo análisis de las obras de Beethoven por parte de Schnabel, es que salían a luz sus interpretaciones tanto a nivel de conciertos en público como también las grabaciones. Por lo tanto, este pianista austriaco fue un auténtico analista, el cual efectuaba a priori una verdadera “disección” de las obras que quería interpretar: un gran perfeccionista.
Arthur Schnabel fue el primero en grabar las 32 sonatas de Beethoven, labor que le llevó cuatro años, desde 1931 a 1935. Quizás en la actualidad esta edición (ya pasada a CD) no logre conformar a muchos amantes del genio de Bonn, pero al menos puede ser considerada como un punto de referencia con relación a la idea musical de la interpretación beethoveniana. Hace pocos años atrás, cuando se reeditaron los registros de las sonatas de Beethoven los cuales Schnabel había grabado en la década de los años treinta, existieron algunos comentarios desfavorables, los cuales expresaban que este pianista “no ofrecía nada nuevo”. Pero el hecho es que se compararon estas grabaciones con las que hicieron otros pianistas… unos 20 a 30 años más tarde que él.
Arthur Schnabel era de la opinión que la mejor interpretación que un pianista podía hacer sobre determinada composición, siempre era “inferior” a la propia obra en sí. Ha dejado a la posteridad numerosos registros. Además fue un pianista muy respetuoso de Mozart, del cual expresaba, “a los niños se les dan obras de Mozart dado que tienen pocas notas, pero algunos grandes rehuyen a Mozart por... la calidad de las notas”. Años más tarde el pianista brasileño José Carlos Cocarelli se expresaba de manera bastante similar, “es difícil interpretar a Mozart porque es simple, pero tiene trucos, su simplicidad es 'complicada'”.

10 horas de música, Todas las sonatas para piano de Beethoven por Arthur Schnabel

sábado, 21 de febrero de 2015

Sergéi Rajmáninov

Pianista, compositor y director de orquesta ruso, nacido en las tierras de Oneg, cerca de Novgorod, (Rusia) el 1 de abril de 1873.
Fue el cuarto de una familia de seis hermanos, de los cuales uno murió en sus primeros meses de vida. Su padre, Vasili Rajmáninov, era un exoficial de la armada rusa, con graves dificultades económicas al momento de nacer el niño. Pese a ello, Rajmáninov vivió unos primeros años felices. Como era tradicional en su familia, fue orientado musicalmente desde muy joven, recibiendo sus primeras clases de piano, por parte de su madre, a los seis años de edad. En 1882, su padre volvió a sufrir otra seria crisis financiera, y en esta ocasión tuvo que abandonar el hogar de Oneg junto a su familia, mudándose a un pequeño apartamento en San Petersburgo.
Allí sufrieron las consecuencias de una epidemia de difteria, muriendo Sofía, su segunda hermana mayor. Este trágico suceso afectó seriamente a la madre del pequeño Serguéi, quien culpó a su marido del trágico acontecimiento. Vasili abandonó a su familia poco tiempo después. A los 9 años, Rajmáninov fue inscrito en el conservatorio de San Petersburgo, gracias a la ayuda económica de su abuela materna. Sin embargo, no fue un buen alumno debido a su comportamiento, llegando al punto de falsificar sus notas. Al suspender por completo el curso de 1885, la junta directiva del conservatorio lo expulsó. Aun así, fue admitido en el conservatorio de Moscú, asistiendo a las clases de Nikolái Zvérev, gracias a la intervención de su primo Aleksandr Ziloti, compositor famoso de la época.
Ya en Moscú, Rajmáninov residió en la propia casa de su profesor, junto a otros dos alumnos, sometido a duras jornadas de estudio. Allí conoció a Piotr Chaikovski, amigo personal de Zvérev, quien sería muy influyente en la vida y obra de Rajmáninov, y de cuya Sinfonía Manfredo realizó una transcripción para piano a cuatro manos en 1886, a los trece años, obra de la cual el propio Chaikovski quedó impresionado. Rajmáninov comenzó a demostrar su talento para la composición desde muy joven, y decidió volcarse en ella, aunque Zvérev estaba empeñado en desarrollar al máximo sus virtudes pianísticas. Tras un mes de discusiones, Rajmáninov se marchó a vivir definitivamente con su tía Varvara en 1889, a los dieciséis años.
A lo largo de los dos años siguientes, Rajmáninov se dedicó a componer pequeñas piezas, y tomó sus primeros contactos como director de orquesta. Asimismo, en 1891, compuso el Primer concierto para Piano y Orquesta, dedicado a su primo Aleksandr Ziloti, y la ópera Aleko, que le sirvió para graduarse en el Conservatorio de Moscú con menciones honoríficas. En 1892 Rajmáninov ya estaba preparado para su carrera como compositor, y abandonó el conservatorio en el verano del mismo año. Rajmáninov publicó sus primeros trabajos, lo que le permitió independizarse económicamente de su familia, además de las ganancias por las clases que impartía. Durante esta época, compondría sus primeros preludios y elegías para piano, así como el poema sinfónico La Roca. Durante los ocho primeros meses de 1895, Rajmáninov estuvo trabajando en su Primera Sinfonía, en la que volcó sus ilusiones y esperanzas. Se estrenó por primera vez dos años después, en 1897, bajo la dirección del también compositor Aleksander Glazunov. La presentación fue un rotundo fracaso, ya que aparentemente Glazunov estaba ebrio y la ejecución de la orquesta fue deficiente. Los críticos fueron muy duros en sus apreciaciones y ello afectó seriamente a Rajmáninov, causándole depresión.
Rajmáninov no escribiría nada durante el verano siguiente al estreno de su Primera Sinfonía. Tras su fracaso, pensó dedicar su vida a la dirección más que a la composición, y fue nombrado director de la Compañía de Ópera de Moscú. Tras un exitoso debut, dirigiendo Sansón y Dalila de Camille Saint-Saëns, su fama fue extendiéndose por toda Europa, hasta el punto de recibir una oferta de la Royal Philarmonic Society de Londres para interpretar y dirigir alguna de sus propias obras. Este hecho obligó a Rajmáninov a revisar su concierto para piano. Sin embargo, su carencia de ideas y bloqueo mental para la composición, sin duda consecuencia de aquella desafortunada experiencia con su primera sinfonía, produjeron un grave decaimiento anímico en el artista.
Más deprimido que nunca, Rajmáninov se puso en manos del Dr. Nikolái Dahl, especialista en neurología e hipnosis, quien lo trataría durante la mayor parte del año 1900, con excelentes resultados, devolviéndole la confianza en sus aptitudes creativas. Tras un viaje a Italia, Rajmáninov comenzó a escribir los primeros bocetos de una de sus obras maestras, el Concierto para piano y orquesta nº 2, tocó el segundo y tercer movimiento en Moscú en diciembre de 1900, añadió el primer movimiento en la primavera de 1901 y ofreció la primera interpretación completa el 27 de octubre de ese mismo año dedicado al propio Dr. Dahl, con un inmenso éxito de crítica y público.
Tras el éxito de su Concierto n.º 2, y plenamente recuperado de su crisis anímica y creativa, Rajmáninov anuncia en 1902 su casamiento con su prima Natalia Aleksándrovna Sátina. Debido a que la Iglesia Ortodoxa prohíbe los matrimonios entre familiares, este enlace generaría muchos problemas. Afortunadamente para Rajmáninov, la intervención de una de sus tías y la celebración de la ceremonia en una capilla militar hicieron oficial su matrimonio. Eran sin duda los mejores tiempos para el artista.
Comienza aquí su triple carrera, como compositor, pianista y director, que le llevaría a adquirir una fama sin precedentes. Fue director del Teatro Bolshói de Moscú, entre 1904 y 1906, y realizó varias giras por todo el mundo como pianista. A esta etapa de su vida pertenecen sus obras más grandiosas: además del mencionado Concierto para piano y orquesta n.º 2, Rajmáninov escribiría obras maestras como su Segunda Sinfonía (1907), La isla de los muertos y sus Concierto para piano y orquesta n.º 3 y n.º 4 (1909), Las campanas (1913), y numerosas piezas para piano, entre las que se encuentran sus preludios para piano, suite para dos pianos…
En 1917 explota la tensión acumulada en su país, tiene lugar la revolución rusa y Rajmáninov decide abandonar su Rusia natal. Sin dinero ni posesiones el artista emigra con su familia en otoño de ese año, a la edad de cuarenta y cuatro años. Ya en 1918, y asentado en París, Rajmáninov recibe tentadoras y lucrativas ofertas desde Estados Unidos, que supondrían la salida económica para él y su familia. Tras aceptar varias ofertas sobre giras de conciertos, firma en 1920 un importante concierto con la compañía de grabaciones "Victor Talking Machine Company", y al año siguiente compra una casa en Riverside Drive (Nueva York). Fue en Paris donde fundó una importante firma publicitaria, cuyo objetivo principal era el de dar a conocer tanto obras suyas como las de otros compositores rusos.
Mientras tanto, su música era prohibida por el nuevo régimen en la URSS. Durante esta etapa Rajmáninov dedicaría su tiempo a su profesión de solista y director, tan necesaria para mantener su economía y la de su familia, por lo que su faceta creativa se vio muy mermada. De este periodo destacan las excelentes Tres canciones rusas (1926), 42 variaciones sobre un tema de Corelli (1931), la impresionante Rapsodia sobre un tema de Paganini (1934), su Tercera Sinfonía (1936) y algunos arreglos para piano.
En otoño de 1909, embarcó en su primera gira estadounidense, ofreciendo como él mismo señaló casi un concierto diario durante tres meses enteros. Estrenó su tercer concierto para piano el 28 de noviembre en el New Theatre de Nueva York bajo la dirección de Walter Damrosh. En enero de 1910 lo repitió en el Carnegie Hall esta vez bajo la dirección de Gustav Mahler que impresionó enormemente a Rajmáninov como director.
En 1939 Rajmáninov se asienta definitivamente en Estados Unidos junto a su familia, dedicándose fundamentalmente a su faceta de intérprete en giras por EE.UU. En 1940 escribiría la que sería su última obra catalogada, las Danzas sinfónicas, una de las obras maestras de la música del siglo XX. Asimismo, en 1941 revisaría su Concierto n.º 4 para piano y orquesta. En 1942-1943 Rajmáninov realizó su última gira de conciertos, y se compró una casa en Beverly Hills, que sería su última residencia. Allí murió el 28 de marzo de 1943, a la edad de 69 años, víctima de un cáncer tardíamente diagnosticado.

Primer movimiento del concierto para piano nº 3, tocado por el propio Rajmáninov en 1939, una auténtica joya de la música

martes, 17 de febrero de 2015

Marc-André Hamelin

Pianista canadiense nacido en Montreal el 5 de septiembre de 1961. Comenzó sus estudios de piano a la edad de cinco años. Su padre, farmacéutico de profesión, también era un pianista aficionado, y presenta al joven Marc-André a Charles-Valentin Alkan, Leopold Godowsky, y Kaikhosru Shapurji Sorabji.
Estudió en École de musique Vincent-d'Indy en Montreal y luego en la Universidad del Templo en Filadelfia. En 1989 le concedieron el Premio de Virginia Parker Prize.
Ha dado conciertos en muchas ciudades, como por ejemplo en festivales como Kissingen Malo, Belfast, Cervantino, La Grange de Meslay, Rarezas del Piano de Husum, Lanaudière, Ravinia, La Roque d’Anthéron, Piano de Ruhr, Halifax (Nueva Escocia), Piano de Singapur, Snape Maltings (Snape Maltings) Fiestas de promoción, Turku y Cuerdas de Ottawa del Futuro, así como los Festivales de Chopin de la Bagatela (París), Duszniki y Valldemossa.
Marc-André Hamelin aparece con regularidad tanto en el Pasillo Wigmore Serie Masterconcert como en la Serie del Piano Internacional en el Banco del Sur de Londres.
Ha realizado grabaciones de una amplia variedad de compositores con la etiqueta Hyperion. Su grabación de Leopold Godowsky's Estudios completos de Chopin ganó el premio de la Revista del Fonógrafo.
 Es conocido por sus interpretaciones de compositores menos conocidos, sobre todo de los últimos del siglo XX: Leo Ornstein, Nikolai Roslavets, Georgy Catoire, Nikolai Kapustin, Franz Liszt, Nikolai Medtner y Frederic Rzewski, entre otros.
Hamelin también ha realizado varios trabajos, incluso estudios para todas las claves menores, completados en 2009 y publicadas en el septiembre de 2009 por Edición Peters, con una grabación de la marca Hyperion.
En 1985 ganó el Carnegie Hall Concurso internacional para la Música americana.
En 2004 Hamelin recibió el premio de registro internacional en Cannes.
Más recientemente, ganó el Premio de Juno de 2008 por el Álbum Clásico del Año: Solo o Conjunto de la Cámara — Concierto de Alkan para Piano del Solo.
Su primera mujer fue la soprano Jody Karin Applebaum. Actualmente vive en Boston, Massachusetts con su esposa, Cathy Fuller, pianista y locutora de música clásica para la WGBH.
http://www.marcandrehamelin.com/
Varias piezas de distintos compositores
Imágenes de Claude Debussy
Wals del minuto de Chopin
Encore de Mozart
Pieza de John Field

viernes, 13 de febrero de 2015

Martial Solal

Pianista y compositor francés nacido en Argel el 23 de agosto de 1927. Su madre era cantante de opera, empezó a estudiar piano clásico a la edad de seis años y su inclinación por el jazz fue a partir de 1942, ya con una buena base formativa y tras escuchar los discos de Teddy Wilson, Earl Hines y sobre todo de Art Tatum. Su debut profesional como músico se produjo en 1945 en el Hotel Sherezade de Argelia, su ciudad natal. Actuó y tocó en la Radio Nacional de Marruecos (Radio Rabat) durante su estancia en el ejercito y tras licenciarse se trasladó a Paris en 1950, donde tras unos comienzos poco alentadores, lo contrató Benny Bennett y en 1953, Roger Guerin. Martial Solal tuvo la oportunidad de tocar y grabar con el maestro de la guitarra, Django Reinhardt antes de la muerte de este ultimo.
Firmó un contrato con el sello Vogue y en 1953 grabó el primer disco a su nombre. Los primeros años de la década de los cincuenta fueron claves para la consolidación de este pianista. Grabó abundantes discos con el seudónimo de Jo Jaguar, tanto en trío como acompañado a Don Byas, Stan Kenton -que estaba en Paris en 1956 -, con Kenny Clarke o con el mismísimo, Sidney Bechet en 1957. En 1958 dio una vuelta de tuerca más en su carrera y se atrevió a componer música para bigband, encontrando en ese contexto un terreno propicio para el desarrollo de su técnica, de su originalidad en los arreglos y también como solista.
A principios de los años sesenta participó en algunos festivales de jazz importantes junto a Oscar Petifford, Oscar Peterson o Kenny Clarke. Un ejemplo de su fuerza interpretativa lo ofreció en el festival de Jazz de Antibes en 1960, formando un extraordinario trío con Guy Pedersen y Daniel Humair. Aquella formación se mantuvo unida cierto tiempo y tres años mas tarde acudió al Festival de Newport junto a Paul Motian y Teddy Kotick. Sus éxitos en Europa le permitieron cruzar el charco y actuar durante una temporada tanto en New York como en Montreal. A principios de los setenta, Martial Solal se inscribió en unos cursos de perfeccionamiento en el Conservatorio de Paris, consciente de la necesidad de mejorar y aprender. Esa decisión dio resultado y el renovado discurso musical de Solal al piano llamó la atencion del saxofonista, Lee Konitz con quien grabaría varios discos importantes. Konitz siempre dijo de Martial Solal que era uno de sus pianistas preferidos en Europa.
Martial Solal también hizo determinadas incursiones en el terreno de las bandas sonoras, siendo el autor de la música de una de las grandes películas de la "Nouvelle Vague" francesa (Nueva Ola). El film fue una película clave en ese movimiento renovador y tuvo como director a Jean-Luc Godard y como artista principal a un jovencísisimo, pero extraordinario, Jean Paul Belmondo: "A bouit de Souffle". (El final de la escapada). Martial Solal ha sabido configurar un repertorio y una discografía magnifica cuyo numero supera los cien discos pubicadas en compañías francesas, japonesas, italianas, americanas, alemanas, etc. Nunca abandonó su epicentro musical establecido en Paris, donde estuvo todas las noches, durante diez años y de manera ininterrumpida, tocando en el Club Saint Germain de la capital parisina.
De sus últimas formaciones cabe destacar el trío formado por Paul Motian y Gary Peacok, del que han quedado excelentes grabaciones, entre ellas, el magnifico "Just Friend" para el sello Dreyfus Jazz y una gira con la Orquesta Nacional de Francia. En 1989 crea el Primer Concurso Internacional de piano Martial Solal, al que le seguirán dos ediciones más convirtiéndose en uno de los premios más prestigiosos de piano. En el año 2003, todavía con la vitalidad y la creatividad intacta, graba un extraordinario concierto en directo desde el Village Vanguard de New York, que resume una carrera prolífica y llena de pasión: "NY-1. Live at the Village Vanguard". Martial Solal tiene en su haber diversos premios importantes como artista, pero ninguno aprecia más que el que en 1956 le otorgó la Academia Francesa del jazz con el premio "Django Reinhardt", la mas alta distinción musical de Francia en el terreno jazzistico.

The last time I saw Paris
Festival de Jazz de Viersen en 2007
Ejercicios de concierto
A dos pianos con Stefano Bollani

sábado, 7 de febrero de 2015

Rita Marcotulli

Rita Marcotulli es una pianista y compositora italiana, nacida en Roma el 10 de marzo de 1959.
Se intereso por el piano con sólo cinco años de edad y completó sus estudios en el Conservatorio Santa Cecilia de Roma. Rita Marcotulli es una pianista elegante, con un timbre melódico y una voz instrumental muy exclusivos, que empezó su carrera acercándose a la música brasileña para, desde los 20 años, volcarse definitivamente en el jazz.
 En los primeros años ochenta aparece en la efervescente escena romana, en aquellos pocos y selectos clubes en los que empezaban su carrera los músicos locales que terminarían liderando el jazz italiano. Fue el momento en el que se podía ver a jóvenes músicos locales acompañando en sus giras por Italia a muchos de los grandes de la escena internacional.
 En esos años Rita acompañó a Chet Baker, Steve Grossman, Peter Erskine, Joe Henderson, Joe Lovano, Charlie Mariano, Tony Oxley, Michel Portal, Richard Galliano, Enrico Rava, Aldo Romano, Kenny Wheeler o Andy Sheppard, por citar algunos. 
En 1986 se marchó a Suecia, una experiencia de seis años que marcó su evolución musical tanto como pianista como compositora: en el aspecto estilístico, por la búsqueda de la melodía y la aproximación a lo evocativo más que por el lado de la música hipertécnica.  En 1987 la revista italiana Musica Jazz la elegía como el mejor nuevo talento del año y porque al año siguiente fue invitada por Billy Cobham para formar parte de sus grupos.
En paralelo trabajó con Palle Danielsson, Anders Jormin y Nils Petter Molvaer. Regresó a Italia a mediados de los 90 donde empezó a alternar sus propios proyectos –tales como el compartido con la cantante Maria Pia de Vito- con las colaboraciones dentro de la world music y el pop, además de colaborar con Pat Metheny. Y en 1996 forma parte de un proyecto presentado en el Teatro Olimpico de Vicenza: concierto para tres pianos, junto a Paul Bley y John Taylor.
Rita Marcotulli tiene una rica discografía de la que se puede destacar su último proyecto en dúo con Andy Sheppard (On the Edge of a Perfect Moment), o el trabajo en piano solo titulado The Light Side of the Moon, de pronta aparición.
Lidera además diferentes proyectos junto a Andy Sheppard, con Nguyên Lê, con Anders Jormin… además del denominado The Woman Next Door, al que califica como homenaje al cine de François Truffaut.
Entre sus más recientes trabajos hay que destacar el homenaje a la música de Pink Floyd junto a músicos como Giovanni Tommaso, Matthew Garrison y de nuevo Andy Sheppard.                    


La strada infinita de Rita Marcotulli
Concierto completo en un festival
Concierto con piano preparado KOINE
Tributo a Pink Floyd


sábado, 31 de enero de 2015

Diego Amador "El Churri"

Diego Amador nace en Sevilla en el año 1973, en el barrio sevillano más conocido por las 3000 viviendas.  En su familia siempre ha estado presente el arte flamenco del que ha bebido desde sus más tiernos años. Sus hermanos mayores son Raimundo y Rafael Amador, fundadores del grupo flamenco "Pata Negra".  
El futuro de El Churri, apodo por el que es también conocido, se decidió el día en que su padre apareció en casa trayendo un viejo órgano Hammond. Diego no lo dudó un instante, se sentó en el taburete, acarició el teclado y se puso a tocar ... por bulerías.
Su formación musical es estrictamente “no académica”. Respondiendo a las enseñanzas de sus  familiares mas directos, en su mayoría guitarristas, su primer instrumento,  ha sido naturalmente la guitarra.  Sin embargo ha comenzado a recorrer escenarios, con solo once años, tocando la batería con  el grupo de sus hermanos “Pata Negra”.  Al mismo tiempo, llegarían a sus manos, nuevos instrumentos  , con los que acompañaría a cantantes como la Susi, Remedios Amaya, El Potito, Diego El Cigala y Tomatito. 
   Paralelamente, ha colaborado y compartido escenarios con músicos como Chick Corea, Birelli  Lagreene, Luis Salinas, Jorge Pardo, Carles Benavent. Alex Acuña, Abrahan  Laboriell, Larry Coriel, Jerry Gonzalez , Path Metheny  y Charlie Haden entre otros.
   Su inquietud por la música lo ha convertido en multinstrumentista, a la hora de componer, grabar y producir. Sin embargo, su carrera en solitario, lo define claramente como pianista y cantaor.
El Piano, al que considera “su instrumento”, y del que nunca ha tomado referencia española , lo descubrió a través del Jazz, música que lo ha cautivado en su niñez y lo mantiene abierto a crear y compartir proyectos  con grandes de este género musical. 
     Su inspiración para componer “Flamenco”, sigue siendo aún, la guitarra, lo que le aporta un sentido natural  al tocar por Solea, Bulerías, Rondeña, … ”SER FLAMENCO” es su sello.
El Cante, su faceta  musical menos conocida hasta la aparición de “Rio de los Canasteros”, es sin dudas la revelación que lo termina de convertir, en único en su género.
Cartageneras y Bulerías, Duo de pianos, Diego Amador con David Dorantes
"Solea para el tío Vargas"
"Pellizcos flamencos"
Bulerías el Churri
"Taranta para pianoforte"
"Brujolerías"

sábado, 24 de enero de 2015

Diana Krall

Diana Krall nació el 11 de noviembre de 1964 en Nanaimo, una pequeña localidad de pescadores de la isla de Vancouver, en Canadá. Se crió con su hermana Michelle en un ambiente musical: su abuela era cantante de jazz, y sus padres, Adella y Jim, tocaban el piano.
Comenzó a dar clases de piano con tan sólo 4 años. Cada domingo la familia al completo se reunía para interpretar clásicos de Nat King Cole o Frank Sinatra. «Nos turnábamos -recuerda ella en entrevistas-; ni siquiera puedo recordar cuándo no estábamos tocando.» Su primera influencia musical consciente fueron las decenas de discos de Fats Waller que coleccionaba su padre, y que ella intentaba reproducir nota por nota.
De adolescente, Krall se unió a la banda de jazz de su escuela superior, y a los quince años logró su primer trabajo remunerado: tocaba el piano tres noches a la semana en un restaurante local. Por entonces, empezó a atraerle cada vez más el papel de cantante-pianista, a imitación de sus admiradas Roberta Flack o Nina Simone, aunque sólo se sentía del todo cómoda como instrumentista.
En 1981 ganó una beca del Festival de Jazz de Vancouver para estudiar en la prestigiosa escuela de música Berklee, en Boston, Estados Unidos. Allí residió durante un año y medio de riguroso aprendizaje, tras lo cual volvió a cruzar la frontera canadiense para regresar a su pueblo natal.
Una noche, el reconocido bajista Ray Brown la escuchó tocar en un pequeño local de Nanaimo. Impresionado, se presentó en el camerino y le propuso ser su mentor y manager. Krall aceptó encantada, iniciando una relación profesional que se mantendría hasta el fallecimiento de Brown, en julio de 2002.
Siguiendo el consejo de Brown, Diana se mudó a Los Ángeles. Allí, con una beca del gobierno canadiense, prosiguió sus estudios bajo la tutela del pianista Jimmy Rowles, director musical de la legendaria sala de conciertos Hollywood Bowl. Rowles la animó a complementar su habilidad al piano desarrollando del todo sus posibilidades vocales, de las que todavía se sentía insegura.
Tras residir una temporada en Toronto, a principios de los años noventa se mudó a Nueva York, donde formó su propio trío. Después de hacerse un hueco en la escena local, publicó en el pequeño sello discográfico Justin Time, con base en Montreal, su primer álbum: Stepping out (1990). En este prometedor debut participaron prestigiosos músicos como Jeff Hamilton o John Clayton.
En 1994 publicó para el sello GRP Only trust your hear, en el que contó con la colaboración al bajo de su viejo amigo Ray Brown. Para este disco contó con un productor de lujo: el veterano Tommy LiPuma, cuya trayectoria incluye trabajos con Barbra Streisand, Miles Davis, João Gilberto o Natalie Cole. Ambos quedaron tan satisfechos con el resultado que LiPuma ha seguido produciendo todos sus trabajos posteriores.
Tras emprender su primera gira internacional por Estados Unidos, Canadá, Europa y Japón, en 1996 presentó All for you, un delicioso homenaje a la música de Nat King Cole, publicado por el clásico y renovado sello de jazz Impulse! No sólo recibió críticas excelentes (el diario The New York Times lo eligió entre los diez mejores discos del año), sino que además obtuvo unas ventas sorprendentes para su género y una nominación a los Premios Grammy.
Su siguiente disco, Love scenes (1997), la situó definitivamente entre los grandes del jazz. Participó en eventos de prestigio como las galas de ese año de tributo a Ella Fitzgerald (en el Carnegie Hall) y a Benny Carter (en el Lincoln Center), y durante semanas fue la atracción de la Oak Room, la prestigiosa sala de conciertos del Algonquin Hotel de Manhattan.
Sin embargo, pocos imaginaban hasta dónde podía llegar su popularidad. Con When I look in your eyes (1999) logró su primer disco de platino (un millón de ejemplares vendidos) y el Premio Grammy a la mejor interpretación vocal de jazz. También fue la primera artista de jazz nominada en la categoría de Álbum del Año en veinticinco años, y en participar en el Festival Lilith Fair (habitual escenario de cantantes de pop, como Alanis Morissette o Sheryl Crow).
Su música empezó a sonar en populares series de televisión como Sexo en la ciudad, o en películas como Otoño en Nueva York o The Score. Un golpe maestro (de Robert De Niro). Celebridades como Sting, Elton John o Harrison Ford declararon su afición a la joven cantante, que en 2000 recibió la Orden de la Columbia Británica, como embajadora de esa provincia y de la cultura canadiense en todo el mundo.
The look of love (2001), su siguiente paso discográfico, en el sello Verve, se planteó como un homenaje a las baladas de Frank Sinatra en clásicos como Only the lonely. A Krall se le ocurrió llamar a uno de sus músicos favoritos, el alemán Claus Ogerman, responsable del sonido de discos clásicos de Sinatra, Streisand o Antonio Carlos Jobim. El único problema era que Ogerman llevaba por entonces diecisiete años apartado de los arreglos para otros músicos de jazz, y concentrado en sus propias composiciones para piano y violín. Ello no impidió que, durante una gira por Europa, concertaran un encuentro en Munich.
El veterano músico y arreglista quedó impresionado con el talento y los conocimientos de Krall, y ambos coincidieron en su gusto por las películas antiguas. Sin dudarlo, Ogerman se sumó al proyecto y dirigió a la Orquesta Sinfónica de Londres en el acompañamiento de clásicos como Cry me a river o I get along very well without you, y una versión en español de Bésame mucho. Por supuesto, The look of love fue un éxito, y ganó dos Premios Grammy.
A continuación, Krall publicó su primer disco en directo, Live in Paris (2002), grabado en diciembre de 2001 durante una serie de recitales en el Olympia de la capital francesa. Este álbum ya anticipaba la versatilidad que iba a mostrar la cantante, con un repertorio que engloba siete décadas de la mejor música americana: desde los estándares de Tin Pan Alley de los años veinte o el I’ve got you under my skin de Cole Porter, hasta una canción de Billy Joel.
Diana se encontraba en la cima de su carrera cuando recibió el golpe más duro de su vida. Su madre, Adella, ya había recibido un trasplante de médula ósea en 1996 para tratar de superar un cáncer, pero recayó cuatro años más tarde y se sometió a un segundo trasplante en otoño de 2001. Sin embargo, esta vez no mejoró, y falleció en mayo de 2002, a los sesenta años de edad.
Esta tragedia dio lugar a las sensibles composiciones de The girl in the other room, publicado en abril de 2004, y también la convirtió en una activa luchadora contra el cáncer (en marzo de 2004 ofreció un concierto benéfico con su marido, el músico británico Elvis Costello, y con Elton John, para recaudar fondos para un hospital de Vancouver que lucha contra la leucemia).
En el álbum, Krall expande considerablemente sus horizontes estilísticos al incorporar canciones de cantautores americanos modernos -como Tom Waits o Joni Mitchell- a su repertorio habitual de estándares del bop y el swing. También contiene seis canciones escritas a medias con su marido.
La relación con el ídolo del pop de los años ochenta fue esencial en el cambio de rumbo de la artista de jazz, que anteriormente nunca había presentado composiciones propias. Ambos se conocieron durante la entrega de los Premios Grammy de 2002, y decidieron colaborar juntos. Basándose en las largas conversaciones que mantuvieron acerca de la muerte de Adella y de cómo ésta afectó a Diana, Costello escribió las letras para una serie de melodías que la artista compuso. La relación profesional se convirtió también en sentimental, y se casaron en diciembre de 2003.
Las canciones de The girl in the other room muestran una faceta desconocida de la artista que ganó su primera nominación a los Grammy con un disco dedicado a las baladas de Nat King Cole: más vital, más pop, y al mismo tiempo más introspectiva que nunca. También supusieron su mayor triunfo comercial, con ventas millonarias tanto en Estados Unidos como en Europa.
Concierto completo en el festival de jazz de Montreux
Concierto completo en Rio de Janeiro
Fly me to the moon
Look of love
Just the way you are
Concierto completo en Newport

sábado, 17 de enero de 2015

Teresita Gómez

Teresa Gómez Arteaga nació en Medellín (Colombia) el 9 de mayo de 1943, es una destacada pianista y profesora  colombiana.
Fue adoptada por el matrimonio de Valerio Gómez y María Teresa Arteaga, oriundos de Marinilla, tuvo la suerte de que sus padres eran los porteros del Instituto de Bellas Artes de Medellín. Ellos cada día comprobaban con inquietud cómo la niña mostraba inclinación por el piano, que usurpaba clandestinamente en las horas vacías de la institución: “cuando se den cuenta nos echan, decía su padre Valerio”.
Teresita vivió su infancia entre cantos, acuarelas, ballet, escenarios e instrumentos musicales, cosas que compensaban el aislamiento de los otros niños, a quienes no les permitían acercarse a ella porque era “de color”. En esa fragua templó el acero de la gran Teresita.
Inicia su formación pianística a los 4 años de edad con las profesoras Marta Agudelo de Maya y Anna María Penella en el Instituto de Bellas Artes de Medellín. con tan solo 10 años realiza su primer concierto como solista.
Realiza estudios superiores de piano en la Universidad Nacional de Colombia con la pianista rusa Tatiana Goncharova y la pianista alemana Hilde Adler entre 1959 y 1962. Posteriormente fue estudiante del pianista colombo-holandés Harold Martina en la Universidad de Antioquia entre 1964 y 1966, en donde se graduó como Concertista y Maestra de Piano summa cum laude.
Ha sido alumna también de Barbara Hesse (Varsovia, 1985), Jakob Lateiner (Weimar, 1986) y Klaus Bässler (Berlín, 1986-87).
Ha sido profesora de piano en la Universidad de Antioquia, en Colombia.  Concertista individual y en conjuntos camarísticos como por ejemplo, el dúo instrumental con el bandolista Jairo Rincón Gómez y su dúo permanente con el tenor colombiano Diver Higuita Bustamante con quien ha difundido la obra vocal en Colombia y en Europa de Antonio María Valencia, Gustavo Yepes, José Rozo Contreras, Jaime León, entre otros compositores colombianos.
En el año 2005, el Gobierno de Colombia le otorga la Cruz de la Orden de Boyacá en el grado de Comendador por su trayectoria artística, aporte a la cultura musical y representación honorable de Colombia en el exterior.
Recomiendo leer la entrevista que hace Cristóbal Pelaez a Teresita para comprender la vida y sensibilidad de esta extraordinaria pianista colombiana.

Concierto homenaje a Teresita Gómez (1/4)
Concierto homenaje a Teresita Gómez (2/4)
Concierto homenaje a Teresita Gómez (3/4)
Concierto homenaje a Teresita Gómez (4/4)
Documental sobre su vida

sábado, 10 de enero de 2015

Alicia Gabriela Martínez

Alicia Gabriela Martínez nació en Caracas en 1984. Comenzó sus estudios de piano en Caracas gracias a su madre Alicia Gaggioni.
A pesar de su juventud tiene una lista impresionante de recitales y conciertos con orquesta.  Desde su debut  a los 7 años ejecutando el concierto Op.19 No.2 de Beethoven con la Orquesta Sinfónica Venezuela, se ha presentado como solista  con  varias de las orquestas más importantes de EEUU, como la Sinfónica de New Jersey y la Sinfónica de San Francisco, al igual que con otras importantes orquestas europeas como la Filarmónica de Stuttgart.  
Ha tocado bajo la batuta de Gustavo Dudamel y de otros destacados directores como  James Gafigan, James Conlon, Edmon Colomer, Charles Dutoit, Anne Manson, Giordano Bellincampi, Guillermo Figueroa, Lawrence Foster, Dirk Brosse, David Machado, Otto Werner-Muller, Klauspeter Seibel,  Pedro y Cristóbal Halffter entre otros. 
Ha ofrecido importantes recitales al lado de gigantes de la música clásica como el violinista Itzhak Perlman, con quien ha tocado frecuentemente. Además Alicia Gabriela se presenta regularmente en una de las salas más importantes del mundo como lo es el Carnegie Hall. 
Como solista y músico de cámara se ha presentado en más de 50 salas de concierto en  Estados Unidos y Alemania, al igual que en Brasil, Holanda, Caracas, Salzburgo, Copenhague, St. Moritz, Sendai, Tel Aviv, Tokio, Montpellier, Roma, Venecia, Londres, Spoleto, Bruselas, y Bogotá.   
Ha obtenido numerosos premios y distinciones internacionales. Sus más recientes logros incluyen el primer lugar y premio de la audiencia del Internationaler Klavierwettbewerb Anton G. Rubinstein en Dresden (Alemania). Fue semifinalista del 12th Van Cliburn International Piano Competition  donde también recibió  "Jury Discretionary Award.". Sus ejecuciones han sido transmitidas en estaciones de radio y  televisión tales como NHK (Japón), Radio France (Francia), RAI (Italia), CNN, PBS, Deutsche Welle (Alemania), MDR Kultur, (Leipzig), Euronews (Europa y Latinoamérica), 60 minutes, ABS, From the Top (USA), Radio Caracol y numerosas emisoras de radio y televisión en Venezuela.    
Alicia Gabriela obtuvo su título de grado y Maestría en música becada completamente en The Juilliard School of Music en New York con la Dra. Yoheved Kaplinsky, actualmente está  cursando su doctorado en Halle, Alemania con  Dr. Marco Antonio de Almeida. Durante los años 2007-2009 fue miembro de ¨The Academy”, un programa de Carnegie Hall, The Juilliard School y Weil Music Institute. Es miembro desde  2008 de  la facultad de Kean University (USA) como Artista de Conciertos. 

Primer movimiento del Concierto para piano y orquesta nº 2 de Chopin
Segundo movimiento del Concierto para piano y orquesta nº 2 de Chopin
Tercer movimiento del Concierto para piano y orquesta nº 2 de Chopin
Concierto nº 3 para piano y orquesta de Rachmaninoff (1/5)
Concierto nº 3 para piano y orquesta de Rachmaninoff (2/5)
Concierto nº 3 para piano y orquesta de Rachmaninoff (3/5)
Concierto nº 3 para piano y orquesta de Rachmaninoff (4/5)
Concierto nº 3 para piano y orquesta de Rachmaninoff (5/5)